Este no es un poema de amor.
Este no es un poema del tiempo.
Tampoco un poema del sufrimiento.
Ni de la evocación de la muerte o de la nada redentora.
Tampoco hay palpable vitalismo alguno.
No es un poema existencial, ni experiencial, ni intelectual,
ni culturalista; ni mucho menos popular o social.
Este no es un poema épico.
No sigue patrones clásicos ni vanguardistas.
No es un poema de la exaltación de la amistad
ni, por supuesto, de la enemistad.
No encontrará atisbo alguno de filosofía.
No es un poema ni heroico, ni elegíaco ni bucólico (genus commune)
No es un poema erótico.
No es un poema biográfico.
Este no es un epigrama, ni una oda, ni tampoco un himno.
Entre estas palabras no hallará falacia alguna:
he procurado no caer en la superchería del poeta.
Aquí no hay yo, tampoco impresionismo ni conceptualsimo
-sí, tanto me cansé de mí mismo, del mundo,
de lo que llaman superior.
En fin, este no es un poema de nada.
domingo, 6 de septiembre de 2009
jueves, 3 de septiembre de 2009
Bocadillo de moscas
Con
avidez
devoro
este
bocata
de
moscas
muertas
tiene
un
ligero
deje
a
noche
sin
estrellas
(siempre
es
pretencioso
pensar
que
lo
que
escribo
es
un
poema)
avidez
devoro
este
bocata
de
moscas
muertas
tiene
un
ligero
deje
a
noche
sin
estrellas
(siempre
es
pretencioso
pensar
que
lo
que
escribo
es
un
poema)
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