Vuelvo a respirar.
Gracias a ti
el aliento fluye de nuevo,
el sosiego decae
en un estrépito
de lanzas y cuchillos
Gracias a ti
he vuelto a sonreir
olvidando la distancia
y los recuerdos,
mi propia existencia,
la noción del tiempo.
Gracias a ti.
domingo, 2 de agosto de 2009
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