Fue en la costa.
La brisa marina azotaba tu pelo.
Recogiste una concha.
-Representa mi sexo -dijiste riendo.
-No sólo eso -aduje muy serio-.
Tú misma eras concha, hasta ayer.
Fue en la arena junto al mar
o niñito de camisa azul.
Con sus manitas frías te había arrastrado
a ti misma hasta tus pies.
jueves, 13 de agosto de 2009
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