viernes, 14 de agosto de 2009
De como escribo
La inspiración sucede en un estado de inconsciencia en el que un divino fulgor logra filtrarse entre las ramas de los árboles del bosque frío de la mente. Así, si se ha colado éste y si, ávido, soy capaz de atraparlo -pues a veces se desvanece- entonces desdoblo su luz de blanca espuma y la encierro en el papel. Mas dicho fulgor deviene por sí solo, jamás uncido a una trozo de realidad. Toda relación, ya consicientemente, viene después.
jueves, 13 de agosto de 2009
Fue en la costa
Fue en la costa.
La brisa marina azotaba tu pelo.
Recogiste una concha.
-Representa mi sexo -dijiste riendo.
-No sólo eso -aduje muy serio-.
Tú misma eras concha, hasta ayer.
Fue en la arena junto al mar
o niñito de camisa azul.
Con sus manitas frías te había arrastrado
a ti misma hasta tus pies.
La brisa marina azotaba tu pelo.
Recogiste una concha.
-Representa mi sexo -dijiste riendo.
-No sólo eso -aduje muy serio-.
Tú misma eras concha, hasta ayer.
Fue en la arena junto al mar
o niñito de camisa azul.
Con sus manitas frías te había arrastrado
a ti misma hasta tus pies.
domingo, 2 de agosto de 2009
Corazón
Me hago una incisión a la altura del pecho.
Pilas, colillas, cristales...
Un segundo. Si al fondo se ve algo.
Sí. Es lo que parece. Y puede que aún lata.
Que alguien avise a un médico.
Pilas, colillas, cristales...
Un segundo. Si al fondo se ve algo.
Sí. Es lo que parece. Y puede que aún lata.
Que alguien avise a un médico.
Lo de ayer, lo de mañana. Lo de siempre
Ayer cantaré y lloraré
sin fuerza alguna ni compás.
Mañana sonreí soñando
un alma a la que hablar
Se irá mi voz ayer
¿no la ves pasar?
Mañana brotó del cuerpo
¡No va a regresar!
Ayer moriré, créanme,
estoy a punto de explotar.
Mañana me sepulté.
Ya no aguanto más.
Se irá mi voz ayer
¿no la ves pasar?
Mañana brotó del cuerpo
¡No va a regresar!
sin fuerza alguna ni compás.
Mañana sonreí soñando
un alma a la que hablar
Se irá mi voz ayer
¿no la ves pasar?
Mañana brotó del cuerpo
¡No va a regresar!
Ayer moriré, créanme,
estoy a punto de explotar.
Mañana me sepulté.
Ya no aguanto más.
Se irá mi voz ayer
¿no la ves pasar?
Mañana brotó del cuerpo
¡No va a regresar!
Gracias a ti
Vuelvo a respirar.
Gracias a ti
el aliento fluye de nuevo,
el sosiego decae
en un estrépito
de lanzas y cuchillos
Gracias a ti
he vuelto a sonreir
olvidando la distancia
y los recuerdos,
mi propia existencia,
la noción del tiempo.
Gracias a ti.
Gracias a ti
el aliento fluye de nuevo,
el sosiego decae
en un estrépito
de lanzas y cuchillos
Gracias a ti
he vuelto a sonreir
olvidando la distancia
y los recuerdos,
mi propia existencia,
la noción del tiempo.
Gracias a ti.
El cadáver al fin definitivo
¿Cuántas muertes propias (dispares y análogas al mismo tiempo) me he de cobrar?
¿Cuántas más me he da pagar?
¿Cuántas tardes más, morir, bajo el mismo sol mecánico, arrastrando letárgicamente por la plaza todos mis cadáveres con collares de flores desnudas para ser reconocido -y poder oír así entre risas, mientras me señalan inquisitvamente con el dedo, "es él"-, en una de mis numerosas muertes?
No perder la calma.
Sé en este silencio que uno mismo, como la verdad, no se halla en una noche; el cadáver al fin definitivo.
¿Cuántas más me he da pagar?
¿Cuántas tardes más, morir, bajo el mismo sol mecánico, arrastrando letárgicamente por la plaza todos mis cadáveres con collares de flores desnudas para ser reconocido -y poder oír así entre risas, mientras me señalan inquisitvamente con el dedo, "es él"-, en una de mis numerosas muertes?
No perder la calma.
Sé en este silencio que uno mismo, como la verdad, no se halla en una noche; el cadáver al fin definitivo.
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