La columna vertebral
vacila hoy sobre su centro,
se contrae y se estira,
anhelando abandonar el cuerpo.
La columna vertebral
rampante hacia el cielo
un cielo grávido, negro.
un cielo que emite sonidos inextricables.
Bajo el psiquismo de la luna
y las punzantes estrellas,
la explanada interminable.
Todo arde en derredor
de dos cuerpos fríos,
de dos columnas vacilantes.
jueves, 25 de junio de 2009
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