domingo, 28 de junio de 2009

Promiscuidad

Avistado cuerpo a lo lejos
(en mitad del océano)
todas las manos temblaban.

Pronto recorrerían aquel cuerpo yerto
manos trémulas.
Lustrarían nuevas tetas.

(Nuevas islas, nuevos cerros nevados de oro.
La misma avara sensación.
Los mismos áureos cerros bajo un mismo sol.)

Y así fue.
Lustraron lustraron lustraron lustraron,
dejáronlas reposar
y de inmediato partieron
-ni una palabra entre ellos,
ni un solo gesto-.

Flotando como muertos.
A la deriva en el océano.

jueves, 25 de junio de 2009

Columna vertebral

La columna vertebral
vacila hoy sobre su centro,
se contrae y se estira,
anhelando abandonar el cuerpo.

La columna vertebral
rampante hacia el cielo
un cielo grávido, negro.
un cielo que emite sonidos inextricables.

Bajo el psiquismo de la luna
y las punzantes estrellas,
la explanada interminable.
Todo arde en derredor
de dos cuerpos fríos,
de dos columnas vacilantes.

lunes, 22 de junio de 2009

Su sombra descoyuntada

La atmósfera comienza a arder
como cadáver en proceso de cremación.
La lluvia de fuego cae sobre tierra y mar.
Ya arde
la inmensidad
la inmensidad

El cuerpo de trapo
avista los mares ardiendo.
Las telas de CO2 por sus pupilas
le advierten de sí mismo

Ahora sabe que está aquí,
que es él y sólo él el que respira.
Junto a él se encuentra su sombra descoyuntada
bailando (en un planeta que ya no dejará de arder).