Libre de uno mismo
sólo cabe estar preso en alguien.
Es así, mi celda tu pecho,
mis barrotes tus costillas,
y los celadores
tus senos de ámbar
Libre de uno mismo
no es posible tener libertad.
Mi mente
se persigna,
oh amor,
por ver
en ti
algo más
que un mar
de aguas profundas.
sábado, 21 de marzo de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario