El amor es.
EL amor no tiene
atributo.
El amor
es la síntesis
de la vida.
El amor no tiene un color
determinado.
El amor ni huele
ni sabe a nada en concreto.
El amor
es vida,
y por lo tanto
es cauce,
desembocadura
en un mar
cernudiano.
El amor es crucifixión voluntaria,
masoquismo estético.
El amor es la flor,
pero también es el fruto.
El amor es la condición humana,
El amor es síntesis de una larga vida.
El amor no tiene atributo.
El amor es.
sábado, 21 de noviembre de 2009
sábado, 17 de octubre de 2009
El ocaso
El lima, el amarillo;
el re mayor sostenido,
o el sí, el sí, quizás,
mejor, más acertado por tu
sonrisa o por tu forma de comer
o de guiñar un ojo.
***
La luz de la buhardilla
expira por nosotros,
por nadie,
el incendio de un cielo,
un cielo helénico, que oscila;
zozobran ya sus llamas por nosotros,
por nadie.
Suspendidos
ante el rubor
de
los semáforos, flagrantes.
Este es el momento en que te beso.
Y otra vez
nos suspendemos.
El calor destila
sus ecuaciones
sobre mí y sobre ti.
Este es el momento en que te desnudo.
Un cielo helenístico
Un cielo bajoimperial
arrasado en Normandía;
que ahora se consume.
Su gloria,
vaticino, será intacta,
como la noche en un sudario
(la noche ciega, amor, la noche
tuerta, cariño, la noche, mi vida,
sin ojos, sin alma).
Como si la Venus de Milo -hallada
al rededor del año 100 a.C.- fueses,
te penetro.
***
Arde, arde una tienda de instrumentos
en mi mente, y con ella
el dependiente. Sus alaridos
de horror son ignorados allá afuera.
Y entonces -cuando
todas las llamas del mundo y de mi pensamiento
se consumen- llega el momento en que te miro,
y pido perdón.
el re mayor sostenido,
o el sí, el sí, quizás,
mejor, más acertado por tu
sonrisa o por tu forma de comer
o de guiñar un ojo.
***
La luz de la buhardilla
expira por nosotros,
por nadie,
el incendio de un cielo,
un cielo helénico, que oscila;
zozobran ya sus llamas por nosotros,
por nadie.
Suspendidos
ante el rubor
de
los semáforos, flagrantes.
Este es el momento en que te beso.
Y otra vez
nos suspendemos.
El calor destila
sus ecuaciones
sobre mí y sobre ti.
Este es el momento en que te desnudo.
Un cielo helenístico
Un cielo bajoimperial
arrasado en Normandía;
que ahora se consume.
Su gloria,
vaticino, será intacta,
como la noche en un sudario
(la noche ciega, amor, la noche
tuerta, cariño, la noche, mi vida,
sin ojos, sin alma).
Como si la Venus de Milo -hallada
al rededor del año 100 a.C.- fueses,
te penetro.
***
Arde, arde una tienda de instrumentos
en mi mente, y con ella
el dependiente. Sus alaridos
de horror son ignorados allá afuera.
Y entonces -cuando
todas las llamas del mundo y de mi pensamiento
se consumen- llega el momento en que te miro,
y pido perdón.
domingo, 6 de septiembre de 2009
Este no es un poema de amor...
Este no es un poema de amor.
Este no es un poema del tiempo.
Tampoco un poema del sufrimiento.
Ni de la evocación de la muerte o de la nada redentora.
Tampoco hay palpable vitalismo alguno.
No es un poema existencial, ni experiencial, ni intelectual,
ni culturalista; ni mucho menos popular o social.
Este no es un poema épico.
No sigue patrones clásicos ni vanguardistas.
No es un poema de la exaltación de la amistad
ni, por supuesto, de la enemistad.
No encontrará atisbo alguno de filosofía.
No es un poema ni heroico, ni elegíaco ni bucólico (genus commune)
No es un poema erótico.
No es un poema biográfico.
Este no es un epigrama, ni una oda, ni tampoco un himno.
Entre estas palabras no hallará falacia alguna:
he procurado no caer en la superchería del poeta.
Aquí no hay yo, tampoco impresionismo ni conceptualsimo
-sí, tanto me cansé de mí mismo, del mundo,
de lo que llaman superior.
En fin, este no es un poema de nada.
Este no es un poema del tiempo.
Tampoco un poema del sufrimiento.
Ni de la evocación de la muerte o de la nada redentora.
Tampoco hay palpable vitalismo alguno.
No es un poema existencial, ni experiencial, ni intelectual,
ni culturalista; ni mucho menos popular o social.
Este no es un poema épico.
No sigue patrones clásicos ni vanguardistas.
No es un poema de la exaltación de la amistad
ni, por supuesto, de la enemistad.
No encontrará atisbo alguno de filosofía.
No es un poema ni heroico, ni elegíaco ni bucólico (genus commune)
No es un poema erótico.
No es un poema biográfico.
Este no es un epigrama, ni una oda, ni tampoco un himno.
Entre estas palabras no hallará falacia alguna:
he procurado no caer en la superchería del poeta.
Aquí no hay yo, tampoco impresionismo ni conceptualsimo
-sí, tanto me cansé de mí mismo, del mundo,
de lo que llaman superior.
En fin, este no es un poema de nada.
jueves, 3 de septiembre de 2009
Bocadillo de moscas
Con
avidez
devoro
este
bocata
de
moscas
muertas
tiene
un
ligero
deje
a
noche
sin
estrellas
(siempre
es
pretencioso
pensar
que
lo
que
escribo
es
un
poema)
avidez
devoro
este
bocata
de
moscas
muertas
tiene
un
ligero
deje
a
noche
sin
estrellas
(siempre
es
pretencioso
pensar
que
lo
que
escribo
es
un
poema)
viernes, 14 de agosto de 2009
De como escribo
La inspiración sucede en un estado de inconsciencia en el que un divino fulgor logra filtrarse entre las ramas de los árboles del bosque frío de la mente. Así, si se ha colado éste y si, ávido, soy capaz de atraparlo -pues a veces se desvanece- entonces desdoblo su luz de blanca espuma y la encierro en el papel. Mas dicho fulgor deviene por sí solo, jamás uncido a una trozo de realidad. Toda relación, ya consicientemente, viene después.
jueves, 13 de agosto de 2009
Fue en la costa
Fue en la costa.
La brisa marina azotaba tu pelo.
Recogiste una concha.
-Representa mi sexo -dijiste riendo.
-No sólo eso -aduje muy serio-.
Tú misma eras concha, hasta ayer.
Fue en la arena junto al mar
o niñito de camisa azul.
Con sus manitas frías te había arrastrado
a ti misma hasta tus pies.
La brisa marina azotaba tu pelo.
Recogiste una concha.
-Representa mi sexo -dijiste riendo.
-No sólo eso -aduje muy serio-.
Tú misma eras concha, hasta ayer.
Fue en la arena junto al mar
o niñito de camisa azul.
Con sus manitas frías te había arrastrado
a ti misma hasta tus pies.
domingo, 2 de agosto de 2009
Corazón
Me hago una incisión a la altura del pecho.
Pilas, colillas, cristales...
Un segundo. Si al fondo se ve algo.
Sí. Es lo que parece. Y puede que aún lata.
Que alguien avise a un médico.
Pilas, colillas, cristales...
Un segundo. Si al fondo se ve algo.
Sí. Es lo que parece. Y puede que aún lata.
Que alguien avise a un médico.
Lo de ayer, lo de mañana. Lo de siempre
Ayer cantaré y lloraré
sin fuerza alguna ni compás.
Mañana sonreí soñando
un alma a la que hablar
Se irá mi voz ayer
¿no la ves pasar?
Mañana brotó del cuerpo
¡No va a regresar!
Ayer moriré, créanme,
estoy a punto de explotar.
Mañana me sepulté.
Ya no aguanto más.
Se irá mi voz ayer
¿no la ves pasar?
Mañana brotó del cuerpo
¡No va a regresar!
sin fuerza alguna ni compás.
Mañana sonreí soñando
un alma a la que hablar
Se irá mi voz ayer
¿no la ves pasar?
Mañana brotó del cuerpo
¡No va a regresar!
Ayer moriré, créanme,
estoy a punto de explotar.
Mañana me sepulté.
Ya no aguanto más.
Se irá mi voz ayer
¿no la ves pasar?
Mañana brotó del cuerpo
¡No va a regresar!
Gracias a ti
Vuelvo a respirar.
Gracias a ti
el aliento fluye de nuevo,
el sosiego decae
en un estrépito
de lanzas y cuchillos
Gracias a ti
he vuelto a sonreir
olvidando la distancia
y los recuerdos,
mi propia existencia,
la noción del tiempo.
Gracias a ti.
Gracias a ti
el aliento fluye de nuevo,
el sosiego decae
en un estrépito
de lanzas y cuchillos
Gracias a ti
he vuelto a sonreir
olvidando la distancia
y los recuerdos,
mi propia existencia,
la noción del tiempo.
Gracias a ti.
El cadáver al fin definitivo
¿Cuántas muertes propias (dispares y análogas al mismo tiempo) me he de cobrar?
¿Cuántas más me he da pagar?
¿Cuántas tardes más, morir, bajo el mismo sol mecánico, arrastrando letárgicamente por la plaza todos mis cadáveres con collares de flores desnudas para ser reconocido -y poder oír así entre risas, mientras me señalan inquisitvamente con el dedo, "es él"-, en una de mis numerosas muertes?
No perder la calma.
Sé en este silencio que uno mismo, como la verdad, no se halla en una noche; el cadáver al fin definitivo.
¿Cuántas más me he da pagar?
¿Cuántas tardes más, morir, bajo el mismo sol mecánico, arrastrando letárgicamente por la plaza todos mis cadáveres con collares de flores desnudas para ser reconocido -y poder oír así entre risas, mientras me señalan inquisitvamente con el dedo, "es él"-, en una de mis numerosas muertes?
No perder la calma.
Sé en este silencio que uno mismo, como la verdad, no se halla en una noche; el cadáver al fin definitivo.
martes, 28 de julio de 2009
Agorafobia
Llevo dos años y medio encerrado en esta casa,
solo. Hace dos años y medio que hablo
con objetos inertes a los que he bautizado
con tu nombre. Permanece la puerta cerrada
-como tú la dejaste tras marcharte-
desde aquella noche de la que hoy hacen
dos años, cinco meses, tres semanas y un día.
Aunque por la noche todavía muero, todos los días
amanezco y siento júbilo en mi cuerpo, siento
ganas de vivir: de respirar aire fresco.
Pero cuando intento salir, cuando estoy tan solo
a metro y medio de la puerta, retrocedo convencido
de que allá afuera un nazgûl me busca, busca ansioso
el anillo de boda que aún porto en el dedo corazón
-pues él es en verdad el Anillo Único-
oteando desde el cielo, en su bestia alada,
el barrio que me vio crecer. Y no salgo. No salgo.
solo. Hace dos años y medio que hablo
con objetos inertes a los que he bautizado
con tu nombre. Permanece la puerta cerrada
-como tú la dejaste tras marcharte-
desde aquella noche de la que hoy hacen
dos años, cinco meses, tres semanas y un día.
Aunque por la noche todavía muero, todos los días
amanezco y siento júbilo en mi cuerpo, siento
ganas de vivir: de respirar aire fresco.
Pero cuando intento salir, cuando estoy tan solo
a metro y medio de la puerta, retrocedo convencido
de que allá afuera un nazgûl me busca, busca ansioso
el anillo de boda que aún porto en el dedo corazón
-pues él es en verdad el Anillo Único-
oteando desde el cielo, en su bestia alada,
el barrio que me vio crecer. Y no salgo. No salgo.
Anatolia
Es un fantasma de luz
un vacío deslumbrante
mi compañero de este autobús
con rumbo a ninguna parte
un vacío deslumbrante
mi compañero de este autobús
con rumbo a ninguna parte
Penitencia o sin título
Es azul el cielo y gris el amargo sabor de mi boca. Roja la sensación de arder. Verde el misterio de moscas dentelleando la piel de torpes cuerpos desnudos. El blanco para ellos. De negro color el contacto de todos danzando en el beis del infinito. Rosa mi lengua lamiendo el silencio de color amarillo; el amarillo manifiesto de las manos del muerto.
Imagine, lector. Imagine bien esta amalgama de colores. Imagínenos a ambos, usted y yo, uno frente al otro, imaginándola. Y añada un color más al cuadro expresionista: Pronunciemos en alta voz el violeta, una a una las violetas letras de la palabra perdón.
Imagine, lector. Imagine bien esta amalgama de colores. Imagínenos a ambos, usted y yo, uno frente al otro, imaginándola. Y añada un color más al cuadro expresionista: Pronunciemos en alta voz el violeta, una a una las violetas letras de la palabra perdón.
domingo, 28 de junio de 2009
Promiscuidad
Avistado cuerpo a lo lejos
(en mitad del océano)
todas las manos temblaban.
Pronto recorrerían aquel cuerpo yerto
manos trémulas.
Lustrarían nuevas tetas.
(Nuevas islas, nuevos cerros nevados de oro.
La misma avara sensación.
Los mismos áureos cerros bajo un mismo sol.)
Y así fue.
Lustraron lustraron lustraron lustraron,
dejáronlas reposar
y de inmediato partieron
-ni una palabra entre ellos,
ni un solo gesto-.
Flotando como muertos.
A la deriva en el océano.
(en mitad del océano)
todas las manos temblaban.
Pronto recorrerían aquel cuerpo yerto
manos trémulas.
Lustrarían nuevas tetas.
(Nuevas islas, nuevos cerros nevados de oro.
La misma avara sensación.
Los mismos áureos cerros bajo un mismo sol.)
Y así fue.
Lustraron lustraron lustraron lustraron,
dejáronlas reposar
y de inmediato partieron
-ni una palabra entre ellos,
ni un solo gesto-.
Flotando como muertos.
A la deriva en el océano.
jueves, 25 de junio de 2009
Columna vertebral
La columna vertebral
vacila hoy sobre su centro,
se contrae y se estira,
anhelando abandonar el cuerpo.
La columna vertebral
rampante hacia el cielo
un cielo grávido, negro.
un cielo que emite sonidos inextricables.
Bajo el psiquismo de la luna
y las punzantes estrellas,
la explanada interminable.
Todo arde en derredor
de dos cuerpos fríos,
de dos columnas vacilantes.
vacila hoy sobre su centro,
se contrae y se estira,
anhelando abandonar el cuerpo.
La columna vertebral
rampante hacia el cielo
un cielo grávido, negro.
un cielo que emite sonidos inextricables.
Bajo el psiquismo de la luna
y las punzantes estrellas,
la explanada interminable.
Todo arde en derredor
de dos cuerpos fríos,
de dos columnas vacilantes.
lunes, 22 de junio de 2009
Su sombra descoyuntada
La atmósfera comienza a arder
como cadáver en proceso de cremación.
La lluvia de fuego cae sobre tierra y mar.
Ya arde
la inmensidad
la inmensidad
El cuerpo de trapo
avista los mares ardiendo.
Las telas de CO2 por sus pupilas
le advierten de sí mismo
Ahora sabe que está aquí,
que es él y sólo él el que respira.
Junto a él se encuentra su sombra descoyuntada
bailando (en un planeta que ya no dejará de arder).
como cadáver en proceso de cremación.
La lluvia de fuego cae sobre tierra y mar.
Ya arde
la inmensidad
la inmensidad
El cuerpo de trapo
avista los mares ardiendo.
Las telas de CO2 por sus pupilas
le advierten de sí mismo
Ahora sabe que está aquí,
que es él y sólo él el que respira.
Junto a él se encuentra su sombra descoyuntada
bailando (en un planeta que ya no dejará de arder).
sábado, 23 de mayo de 2009
Aprendí
Aprendí a saborear la sangre reseca de la noche en invierno. Y a olisquear el ano del día, con su impertérrito astro. Y a hacerme bocadillo de muerte en manos de un indigente. Para ser devorado y expulsado después.
Todo termina como empieza.
Todo termina como empieza.
jueves, 14 de mayo de 2009
-cidio.
-cidio Del lat. -cidium, de la raíz de caedere: matar.
...
suicidio- de sui-, sí mismo, y -cidio, matar.
fratricidio. muerte al hermano
Pater de coelis, Deus, miserere nobis
Filii, Redemptor Mundi, Deus, miserere nobis
Spiritus Sancte, Deus, miserere nobis
Tres en uno, como el aceite: ¿POLITEÍSMO!
parricidio- Muerte dada a un pariente cercano, especialmente a un padre o a una madre.
matricidio- Acción de matar a la propia madre
infanticidio-Muerte dada violentamente a un niño de corta edad.
homicidio-Muerte causada a una persona por otra.
Deicidio en el Gólgota. Año 33.
FILICIDIO de ecce homo: posterior al DEICIDIO DE LOS HOMBRES. EL DISANGELIO -y no Evangelio- VINO A PARAR A TUS MANOS, HOMBRE LIBRE DEL MUNDO.
homicidio-Muerte causada a una persona por otra.
Deicidio en el Gólgota. Año 33.
Devastador silencio acomete contra el mundo.
Contra el hombre libre del mundo.
Quién eres. HOMBRE LIBRE DEL MUNDO.
¿A qué miseria has ido a parar?
Homicidio o Muerte causada a una persona por otra.
Deicidio en el Gólgota. Año 33.
¿Qué ha sido del hombre y su miseria natural?
¿Adónde fue a parar su soledad?
Bajo este papel, a modo de losa, se encuentran
sus últmos restos.
...
suicidio- de sui-, sí mismo, y -cidio, matar.
fratricidio. muerte al hermano
Pater de coelis, Deus, miserere nobis
Filii, Redemptor Mundi, Deus, miserere nobis
Spiritus Sancte, Deus, miserere nobis
Tres en uno, como el aceite: ¿POLITEÍSMO!
parricidio- Muerte dada a un pariente cercano, especialmente a un padre o a una madre.
matricidio- Acción de matar a la propia madre
infanticidio-Muerte dada violentamente a un niño de corta edad.
homicidio-Muerte causada a una persona por otra.
Deicidio en el Gólgota. Año 33.
FILICIDIO de ecce homo: posterior al DEICIDIO DE LOS HOMBRES. EL DISANGELIO -y no Evangelio- VINO A PARAR A TUS MANOS, HOMBRE LIBRE DEL MUNDO.
homicidio-Muerte causada a una persona por otra.
Deicidio en el Gólgota. Año 33.
Devastador silencio acomete contra el mundo.
Contra el hombre libre del mundo.
Quién eres. HOMBRE LIBRE DEL MUNDO.
¿A qué miseria has ido a parar?
Homicidio o Muerte causada a una persona por otra.
Deicidio en el Gólgota. Año 33.
¿Qué ha sido del hombre y su miseria natural?
¿Adónde fue a parar su soledad?
Bajo este papel, a modo de losa, se encuentran
sus últmos restos.
PUTA POESÍA (visión de la poesía II)
¿NO SABEN QUE LA POESÍA ES UN PROSTITUTA MAL PAGADA
QUE SE QUEJA EN SOLEDAD?
TODO EN ELLA ES UN CONSTANTE ABRIRSE DE PIERNAS A ESTE MUNDO
DE LAVADORAS Y ASCENSORES
PUTA POESÍA.
QUE SE QUEJA EN SOLEDAD?
TODO EN ELLA ES UN CONSTANTE ABRIRSE DE PIERNAS A ESTE MUNDO
DE LAVADORAS Y ASCENSORES
PUTA POESÍA.
Naturaleza muerta (visión de la poesía I )
Sus venas: vacías, vacías como las tumbas de sus padres. Su naturaleza como ha de estar: muerta.
Palabras, palabras huecas nada más. Vacuidad de imágenes enterradas bajo tierra.
Palabras, palabras huecas nada más. Vacuidad de imágenes enterradas bajo tierra.
El borracho de silencios
La aurora resbaló sobre su copa de tristeza.
Aquel borracho de silencios,
de luces apagadas, de mares insalobres,
vislumbró tras las ventanas empañadas
un resplandor casi tan real como un suspiro,
casi tan real como la muerte.
Aquella imagen crepuscular matutina
sirvió para hacerle emerger
del cieno de la nada.
A él: estúpido cuerpo de trapo
acostumbrado a limpiar polvo
de ataudes desvencijados.
Y no vaciló. Dejó caer la copa.
Tan sólo quería mirar al sol a los ojos
Y enunciar bien alto sus propósitos.
Aquel borracho de silencios,
de luces apagadas, de mares insalobres,
vislumbró tras las ventanas empañadas
un resplandor casi tan real como un suspiro,
casi tan real como la muerte.
Aquella imagen crepuscular matutina
sirvió para hacerle emerger
del cieno de la nada.
A él: estúpido cuerpo de trapo
acostumbrado a limpiar polvo
de ataudes desvencijados.
Y no vaciló. Dejó caer la copa.
Tan sólo quería mirar al sol a los ojos
Y enunciar bien alto sus propósitos.
miércoles, 15 de abril de 2009
Solos
Solos.
Nuestros primeros pasos
asisten al diluvio,
que ha de caer sobre
las cosas secas del mundo.
Todas las melodías
paulatinamente se deshojan,
los perfumes del alma,
las fuentes,
las fábulas...
Todo aquello en lo que un día creímos.
Poco a poco
nuestros sueños van dibujando
sombras, huecos. Sombras y huecos
que son la premisa del nuevo diluvio
que ha de caer sobre
las cosas húmedas del mundo.
Ya de día,
con afán hacemos el surco en la pared
donde el recuerdo inerte
de nuestra vida transcurrida
-lo más parecido a la muerte-
se ha de guarecer.
Ya en el crepúsculo
Que nos anuncia la verdadera noche
alguien dispara al niño
que lamía los estigmas de las manos.
Entonces solo resta
que los cristales del cielo se deshojen
y de nuevo el diluvio caiga,
caiga anegando las calles.
Aquí, el baile morboso
termina y las cuchillas,
antes sedientas de sangre,
calman al fin su sed.
Solos.
Nuestros primeros pasos
asisten al diluvio,
que ha de caer sobre
las cosas secas del mundo.
Todas las melodías
paulatinamente se deshojan,
los perfumes del alma,
las fuentes,
las fábulas...
Todo aquello en lo que un día creímos.
Poco a poco
nuestros sueños van dibujando
sombras, huecos. Sombras y huecos
que son la premisa del nuevo diluvio
que ha de caer sobre
las cosas húmedas del mundo.
Ya de día,
con afán hacemos el surco en la pared
donde el recuerdo inerte
de nuestra vida transcurrida
-lo más parecido a la muerte-
se ha de guarecer.
Ya en el crepúsculo
Que nos anuncia la verdadera noche
alguien dispara al niño
que lamía los estigmas de las manos.
Entonces solo resta
que los cristales del cielo se deshojen
y de nuevo el diluvio caiga,
caiga anegando las calles.
Aquí, el baile morboso
termina y las cuchillas,
antes sedientas de sangre,
calman al fin su sed.
Solos.
Etiquetas:
Recorrido a través de la existencia humana
martes, 7 de abril de 2009
Haikus
El verde sauce
inclinando sus ramas
pintaba el lago
Todos los cuerpos
bajo la noche helada,
lloran en paz.
Cae la escarcha
sobre el cuerpo del lobo,
en la penumbra
Estela efímera
soy de un barco sin nombre
ni rumbo fijo.
inclinando sus ramas
pintaba el lago
Todos los cuerpos
bajo la noche helada,
lloran en paz.
Cae la escarcha
sobre el cuerpo del lobo,
en la penumbra
Estela efímera
soy de un barco sin nombre
ni rumbo fijo.
sábado, 21 de marzo de 2009
Metaoceánico
Libre de uno mismo
sólo cabe estar preso en alguien.
Es así, mi celda tu pecho,
mis barrotes tus costillas,
y los celadores
tus senos de ámbar
Libre de uno mismo
no es posible tener libertad.
Mi mente
se persigna,
oh amor,
por ver
en ti
algo más
que un mar
de aguas profundas.
sólo cabe estar preso en alguien.
Es así, mi celda tu pecho,
mis barrotes tus costillas,
y los celadores
tus senos de ámbar
Libre de uno mismo
no es posible tener libertad.
Mi mente
se persigna,
oh amor,
por ver
en ti
algo más
que un mar
de aguas profundas.
Como en un cuento
Tiene un tono
grisáceo
el aliento
del bosque
en otoño.
Pero no es otoño
y
la desnudez
del ciervo
es la ilustración
de tu concepto.
Allí, tú.
Como en un cuento.
Aquí, la vida real.
El infante
ruborizándose
mientras lee
ein Leben im Walde
grisáceo
el aliento
del bosque
en otoño.
Pero no es otoño
y
la desnudez
del ciervo
es la ilustración
de tu concepto.
Allí, tú.
Como en un cuento.
Aquí, la vida real.
El infante
ruborizándose
mientras lee
ein Leben im Walde
sábado, 14 de marzo de 2009
Woman cuts the circle
Se contiene el infinito
en un puño
al contemplarte,
como arena
ingrávida.
Noches ya pasadas
en las que uno contemplaba en el cielo
el breve epitafio
que había de sellar el olvido
pasadas
porque ahora
se retrae el infinito,
se consume
en un abrazo
tuyo,
en un suspiro
incandescente;
'cause only you cut the circle.
(Sólo tú
eres capaz de incendiar
el sol naciente
sin lágrimas
ni augurios.)
Se muere uno con la arena
en el puño
al contemplarte,
con la ingrávida arena,
que es el infinito retraído.
en un puño
al contemplarte,
como arena
ingrávida.
Noches ya pasadas
en las que uno contemplaba en el cielo
el breve epitafio
que había de sellar el olvido
pasadas
porque ahora
se retrae el infinito,
se consume
en un abrazo
tuyo,
en un suspiro
incandescente;
'cause only you cut the circle.
(Sólo tú
eres capaz de incendiar
el sol naciente
sin lágrimas
ni augurios.)
Se muere uno con la arena
en el puño
al contemplarte,
con la ingrávida arena,
que es el infinito retraído.
domingo, 1 de febrero de 2009
El primer día
El mundo abrió los ojos
y contempló
su propio cuerpo en erupción;
no fueron siete días
sino un instante nada más,
un segundo fue bastante,
nada más.
Con las manos frías
y el cuerpo mojado
recuerdo aquella escena.
Estaba yo solo, presente,
creyendo estar presente
en un inescrutable sueño
un sueño de esos que de repente
anegan tu vida sin quererlo,
por siempre.
Pasaban las horas,
corría el viento moviendo
mis cabellos y mi cuerpo
en erupción,
su cuerpo
que no era el mío,
aunque también era yo.
y al suceder aquella escena,
en el segundo siguiente
a aquel segundo
me pregunto a mi mismo
qué diablos ha pasado;
por qué ese oscuro espectáculo
y no una luz,
por qué esa luz
y no nada.
y contempló
su propio cuerpo en erupción;
no fueron siete días
sino un instante nada más,
un segundo fue bastante,
nada más.
Con las manos frías
y el cuerpo mojado
recuerdo aquella escena.
Estaba yo solo, presente,
creyendo estar presente
en un inescrutable sueño
un sueño de esos que de repente
anegan tu vida sin quererlo,
por siempre.
Pasaban las horas,
corría el viento moviendo
mis cabellos y mi cuerpo
en erupción,
su cuerpo
que no era el mío,
aunque también era yo.
y al suceder aquella escena,
en el segundo siguiente
a aquel segundo
me pregunto a mi mismo
qué diablos ha pasado;
por qué ese oscuro espectáculo
y no una luz,
por qué esa luz
y no nada.
domingo, 11 de enero de 2009
La debacle y la chica
El sudor resbalaba en su frente.
El viento embestía las páginas de su libro.
Al contrario que el aire,
la arena, a cada segundo,
se hacía más ingrávida.
Las gaviotas causaron estragos en la multitud.
Se hizo el silencio.
La soledad comenzó arder
en derredor de la muchacha,
que, frente a la magnitud del mar,
lloraba a aquel misterio.
El viento embestía las páginas de su libro.
Al contrario que el aire,
la arena, a cada segundo,
se hacía más ingrávida.
Las gaviotas causaron estragos en la multitud.
Se hizo el silencio.
La soledad comenzó arder
en derredor de la muchacha,
que, frente a la magnitud del mar,
lloraba a aquel misterio.
Nuevas tormentas
Aquélla cesó
en el mismo momento en que clavé el cuchillo en la página,
empero
la
profusa sangre
que manaba del papel
presagió
Nuevas Tormentas.
en el mismo momento en que clavé el cuchillo en la página,
empero
la
profusa sangre
que manaba del papel
presagió
Nuevas Tormentas.
lunes, 5 de enero de 2009
the noise ruled aquel restaurant
the noise ruled
aquel restaurant
entre bistec
y risas
cognac
y risas
tabaco
y risas
chistes malos
y risas
mi mirada
indiferente a esos
putos comensales
vagando moribunda
the noise ruled
aquel restaurant
por una vez
en toda mi vida
recé en silencio
al silencio
cual dios pagano
que por piedad me salvase
que por piedad me sacase
de ese infierno
arrópame con tu cuerpo
a orillas de la
paz insondable
donde todos
nuestros corazones
esperan llorar
llegado el día
pero das Schweigen
war gestorben
and the noise ruled
aquel restaurant
aquel restaurant
entre bistec
y risas
cognac
y risas
tabaco
y risas
chistes malos
y risas
mi mirada
indiferente a esos
putos comensales
vagando moribunda
the noise ruled
aquel restaurant
por una vez
en toda mi vida
recé en silencio
al silencio
cual dios pagano
que por piedad me salvase
que por piedad me sacase
de ese infierno
arrópame con tu cuerpo
a orillas de la
paz insondable
donde todos
nuestros corazones
esperan llorar
llegado el día
pero das Schweigen
war gestorben
and the noise ruled
aquel restaurant
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