La imagen de un silencio
huele mi carne desde la otra habitación
Sale de ella con el falo hirviendo
y aparece en la mía desnuda.
Quiere violar mi cuerpo ahora también desnudo
y después morderme mis poemas.
domingo, 30 de noviembre de 2008
martes, 21 de octubre de 2008
Sin título
Palabras que sudan. Palabras con jaqueca crónica. Palabras atentas, desconcertadas. Palabras que sudan. Todas manan de mi boca y pertenecen a un idioma el cual desconozco. Pero afirmo que en las palabras, al igual que en los hombres, no importa su origen ni su significado, el "quiere decir" o "no quiere decir" no trasciende en la devoción del papirógrafo ni en el apócrifo mundo de la infinita creación. No hay circunspección: se desborda el Atlántico y un grandioso cielo, previamente no observado, se abre. Las paredes del mundo se pelan como un banano y en el cénit contemplo al fin el caos de todas las preguntas sin respuesta. Actos inexplicables en un mundo abosultamente inexplicable. Tan fatídicas respuestas hallamos: el barón sí, la hembra no y el infante tampoco; Dios siempre sí, el hombre nunca nunca siempre nunca nunca más, JAMÁS; vivir es un pecado... Pero qué más da si esta noche hay fútbol.
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sábado, 18 de octubre de 2008
Al borde de un acantilado
Al borde de un acantilado
el aire está más cargado
el viento se vuelve violento
cual amigo fiel que te advierte
de no cometer un disparate.
Al borde estoy.
Border line en el border line
o filo de la vida.
Un paso resta de la muerte,
un paso y ¡zás!,
sólo resta el silencio
sólo resta el perdón.
Al borde de un acantilado.
El aire, más cargado,
El viento, inútil.
Nada podrá impedir mi caída,
ni el salazón póstumo
de mi carne en un crepúsculo.
Al borde de la precipitación,
del vacío, no hay nada salvo
el remordimiento, la culpabilidad
de toda una vida.
¿Saben? Quizás al borde del suicidio
sólo resta la proposición de suicidio;
das un paso atrás y, ¡zas!,
sólo resta el silencio,
sólo resta el perdón.
el aire está más cargado
el viento se vuelve violento
cual amigo fiel que te advierte
de no cometer un disparate.
Al borde estoy.
Border line en el border line
o filo de la vida.
Un paso resta de la muerte,
un paso y ¡zás!,
sólo resta el silencio
sólo resta el perdón.
Al borde de un acantilado.
El aire, más cargado,
El viento, inútil.
Nada podrá impedir mi caída,
ni el salazón póstumo
de mi carne en un crepúsculo.
Al borde de la precipitación,
del vacío, no hay nada salvo
el remordimiento, la culpabilidad
de toda una vida.
¿Saben? Quizás al borde del suicidio
sólo resta la proposición de suicidio;
das un paso atrás y, ¡zas!,
sólo resta el silencio,
sólo resta el perdón.
*********Descripición fotográfica***********
Salvo por la oscura mancha
que nos impide ver, la imagen
vemos. Resulta aparente
una extensión prolongada:
quizás la vida,
o negra manta
que oculta la verdad.
Es cotidiano sentir
aunque mucho más aún lo es no sentir nada
en absoluto,
y esto lo sé yo bien,
lo sabe bien
el muerto
enhiesto.
que nos impide ver, la imagen
vemos. Resulta aparente
una extensión prolongada:
quizás la vida,
o negra manta
que oculta la verdad.
Es cotidiano sentir
aunque mucho más aún lo es no sentir nada
en absoluto,
y esto lo sé yo bien,
lo sabe bien
el muerto
enhiesto.
jueves, 2 de octubre de 2008
Nieve
Soy nieve
es nieve lo que toco
la calavera de nieve
entre una nieve espesa.
Soy de nieve
y me precipito en
nieve
y la nieve
se precipita
y la precipitación
es del color de la nieve.
Nieve.
En ella se postra
la calavera de un pasado;
se derrite mi calavera
aunciando lo presente.
es nieve lo que toco
la calavera de nieve
entre una nieve espesa.
Soy de nieve
y me precipito en
nieve
y la nieve
se precipita
y la precipitación
es del color de la nieve.
Nieve.
En ella se postra
la calavera de un pasado;
se derrite mi calavera
aunciando lo presente.
lunes, 15 de septiembre de 2008
La habitación; la jauría; la luna y las sombras con sus respectivas sombras
Las paredes se derriten en el clamor de este cuarto oscuro. Un cuarto oscuro al que mi alma en ocasiones viene a sollozar, como es el caso de esta noche.
Miro por la ventana debido al terror que me causan las putas paredes derritiéndose y, ¿qué me encuentro? Una jauría de perros rabiosos, y algún que otro lobo, contemplando atentamente a una joven y hermosa mujer de rostro lívido (Es tan sumamente lívido, que podría jurar en presencia de Dios que irradia, irradia esclareciendo en el vacío, como si de un misterio se tratara, la jauría en cuestión).
Mi corazón bombea con estridencia, y yo comienzo a sentir el helor de la tinta vagando por mis venas. Estoy atrapado, atrapado en la red del horror: paredes derritiéndose, y las sombras; una jauría de lobos, y las sombras; la irradiación del semblante de una joven y hermosa mujer y las sombras con sus respectivas sombras que, impotente, me devoran.
Miro por la ventana debido al terror que me causan las putas paredes derritiéndose y, ¿qué me encuentro? Una jauría de perros rabiosos, y algún que otro lobo, contemplando atentamente a una joven y hermosa mujer de rostro lívido (Es tan sumamente lívido, que podría jurar en presencia de Dios que irradia, irradia esclareciendo en el vacío, como si de un misterio se tratara, la jauría en cuestión).
Mi corazón bombea con estridencia, y yo comienzo a sentir el helor de la tinta vagando por mis venas. Estoy atrapado, atrapado en la red del horror: paredes derritiéndose, y las sombras; una jauría de lobos, y las sombras; la irradiación del semblante de una joven y hermosa mujer y las sombras con sus respectivas sombras que, impotente, me devoran.
domingo, 14 de septiembre de 2008
El mito del rosal que ardía
Ayer me contó una mujer, al salir de su casa, que había visto hacía pocos días por el barrio una rosa ardiendo, lo cual, según me aseguró, causó admiración entre los transeuntes. Mantuvo con ansiedad sus ojos clavados en mis ojos siempre escépticos, por un instante, y como leyendo mi mente: "le juro a usted que ardía." Sin pronunciar palabra alguna le di la espalda y me fui.
No. Personalmente no creo que hubiera nada allí: ni rosales ardiendo, ni transeúntes, ni nada. Tan sólo cristales, cristales de coches robados sobre las sucias aceras.
No. Personalmente no creo que hubiera nada allí: ni rosales ardiendo, ni transeúntes, ni nada. Tan sólo cristales, cristales de coches robados sobre las sucias aceras.
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mitos,
ya llegó el otoño
domingo, 7 de septiembre de 2008
Deseo ahogarme en el océano.
Expandir mi alma
en la profundidad de la que vengo.
No por el hecho de morir,
pues no deseo morir,
sino por abandonarme, sumido
en la soledad y el silencio
de un piélago, hermético
y cansado;
cansado de vivir estoy
y de no encontrarme a mí mismo.
De no sentir ni el frío
ni el calor.
De no percibir la hermosura
que reside en las cosas vivas
y en las cosas muertas de este mundo.
Deseo, más que nada,
adjuntarme, como instantáneas
a un mail de despedida,
adjuntar mi alma
de forma expansiva
a la profundidad sin fondo,
a las raízes del por qué
y del sin acabar de comprender.
a Lautréamont
Expandir mi alma
en la profundidad de la que vengo.
No por el hecho de morir,
pues no deseo morir,
sino por abandonarme, sumido
en la soledad y el silencio
de un piélago, hermético
y cansado;
cansado de vivir estoy
y de no encontrarme a mí mismo.
De no sentir ni el frío
ni el calor.
De no percibir la hermosura
que reside en las cosas vivas
y en las cosas muertas de este mundo.
Deseo, más que nada,
adjuntarme, como instantáneas
a un mail de despedida,
adjuntar mi alma
de forma expansiva
a la profundidad sin fondo,
a las raízes del por qué
y del sin acabar de comprender.
a Lautréamont
martes, 2 de septiembre de 2008
Recuerdo
Lo recuerdo perfectamente. Llevabas un sombrero.
Recuerdo aquel abrazo y aquella tinta del alma
saliendo de mis ojos y derramándose sobre tu pelo.
Recuerdo que dejé de tener el control sobre mi cuerpo.
Desfallecí estando ya muerto desde hacía poco más de una hora.
Sí. Tú me mataste. Me mataste pero, tranquila, sin rencores:
yo te quiero, eres mi pasado y te siento aún, siniténdome
atrapado en estas redes de la telaraña cualquiera de un corazón
cualquiera que es el mio y que ha olvidado sentir;pero te siento.
Extraño es el hecho de que no recuerdo tu mirada,
y sin embargo me petrifica ipso facto el evocarla.
Vienes a rozar mi piel de forma cariñosa en mis sueños,
como pidiendo perdón, revocando a mí esa fragancia sideral,
firmamental (nightjuice),prendiendo la gruta oscura de mi memoria.
Recuerdo aquel abrazo y aquella tinta del alma
saliendo de mis ojos y derramándose sobre tu pelo.
Recuerdo que dejé de tener el control sobre mi cuerpo.
Desfallecí estando ya muerto desde hacía poco más de una hora.
Sí. Tú me mataste. Me mataste pero, tranquila, sin rencores:
yo te quiero, eres mi pasado y te siento aún, siniténdome
atrapado en estas redes de la telaraña cualquiera de un corazón
cualquiera que es el mio y que ha olvidado sentir;pero te siento.
Extraño es el hecho de que no recuerdo tu mirada,
y sin embargo me petrifica ipso facto el evocarla.
Vienes a rozar mi piel de forma cariñosa en mis sueños,
como pidiendo perdón, revocando a mí esa fragancia sideral,
firmamental (nightjuice),prendiendo la gruta oscura de mi memoria.
miércoles, 27 de agosto de 2008
Yo sólo soy.
Yo sólo soy
un heroinómano del verso;
un espectro dormido;
un boxeador que perdió la yugular
peleando contra si mismo.
Yo
sólo soy
un muerto
más
hundiéndose
en
el agua.
un heroinómano del verso;
un espectro dormido;
un boxeador que perdió la yugular
peleando contra si mismo.
Yo
sólo soy
un muerto
más
hundiéndose
en
el agua.
jueves, 31 de julio de 2008
No miramos
No miramos.
El desorden de hoy
es debido a que no miramos nada.
Ver, sí, a través de ojos vidriosos
mórbidas maravillas en esferas de cristal,
olvidando por completo lo real.
Pero, insisto, no miramos nada
ni siquiera a nosotros mismos.
Y el tiempo pasa
aplastándonos los vientres,
arrugándonos la frente;
el tiempo es siempre ante ti
la misma ominosa ola
que se hace crecer sobre sí misma;
una sombra
sobre tu efigie mortal.
Pero tampoco esto miramos.
El desorden de hoy
es debido a que no miramos nada.
Ver, sí, a través de ojos vidriosos
mórbidas maravillas en esferas de cristal,
olvidando por completo lo real.
Pero, insisto, no miramos nada
ni siquiera a nosotros mismos.
Y el tiempo pasa
aplastándonos los vientres,
arrugándonos la frente;
el tiempo es siempre ante ti
la misma ominosa ola
que se hace crecer sobre sí misma;
una sombra
sobre tu efigie mortal.
Pero tampoco esto miramos.
lunes, 21 de julio de 2008
Notas
I. La muerte es una esquela clavada en la sucia pared de una habitación a oscuras.
Hay quien la siente una vez y hay quien percibe asiduamente, en su ausencia, su permanencia más pletórica.
II. Mantenla, manten tu mirada perdida en el fondo del lago, pero no avistes a los peces que duermen en él.
III. Comienzas a sentirlo, el dolor de color rosa, el dolor de color de rosa, el dolor inmerso en una rosa; rosa rosa que adolece, principia a trizarte sin piedad.
IV. Y al final, en el ocaso, en la más lúcida zozobra, tiene lugar la innata regresión al abismo del yo: te encoges, devorando tus muslos, y comienzas a soñar.
Hay quien la siente una vez y hay quien percibe asiduamente, en su ausencia, su permanencia más pletórica.
II. Mantenla, manten tu mirada perdida en el fondo del lago, pero no avistes a los peces que duermen en él.
III. Comienzas a sentirlo, el dolor de color rosa, el dolor de color de rosa, el dolor inmerso en una rosa; rosa rosa que adolece, principia a trizarte sin piedad.
IV. Y al final, en el ocaso, en la más lúcida zozobra, tiene lugar la innata regresión al abismo del yo: te encoges, devorando tus muslos, y comienzas a soñar.
domingo, 22 de junio de 2008
Art Poètica
"Alguna cosa més que el do de síntesi:
veure en la llum el trànsit de la llum".
Pere Gimferrer.
veure en la llum el trànsit de la llum".
Pere Gimferrer.
domingo, 8 de junio de 2008
Bajo un Brachychiton Acerifolium (Img. I)
Bajo un Brachychiton Acerifolium y con un cuchillo clavado en el pecho para llamar tu atención y que me observes.
sábado, 7 de junio de 2008
Brain
Es una mota
de sangre
mi cerebro
pende de un hilo
grácil
mi cerebro
comatoso
el aire que
respiro
sin fuerza alguna
y refresca, refresca
el dolor cuando
te asalta el
perfume
del cadáver
virginal
es la rosa en
mi cerebro:
una mota de sangre
se esfuma ya
por el retrete.
de sangre
mi cerebro
pende de un hilo
grácil
mi cerebro
comatoso
el aire que
respiro
sin fuerza alguna
y refresca, refresca
el dolor cuando
te asalta el
perfume
del cadáver
virginal
es la rosa en
mi cerebro:
una mota de sangre
se esfuma ya
por el retrete.
viernes, 6 de junio de 2008
Silentium
El silencio sonríe
tras de ti
Se hace el silencio
y vuelve a deslumbrar
la noche apagada
en un frívolo silencio
El silencio se
ríe a tus espaldas
Los muertos no molestan a nadie,
por algo están muertos,
y el silencio los guarece
como a la noche apagada.
El silencio
se mofa de ti
No hay nada cierto -en esta noche-
salvo el callado cielo
de apócrifa estampa.
Silentium
te vult caedere
tras de ti
Se hace el silencio
y vuelve a deslumbrar
la noche apagada
en un frívolo silencio
El silencio se
ríe a tus espaldas
Los muertos no molestan a nadie,
por algo están muertos,
y el silencio los guarece
como a la noche apagada.
El silencio
se mofa de ti
No hay nada cierto -en esta noche-
salvo el callado cielo
de apócrifa estampa.
Silentium
te vult caedere
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muerte,
silencio,
vida.
Declinación nocturna
"Alguna cosa més que el do de síntesi:
veure en la llum el trànsit de la llum".
(Art poética)
~Pere Gimferrer.
I
El fantasma (nada) que hay en mí
sale, en la noche, por la boca y cae al suelo
como el folio desde un aparador.
II
Se despliegan las sombras.
Los gatos
profieren sus mis y sus fas en las sombras
desplegadas de las calles ebrias de Madrid
III
Todo marcha igual.
No suceden cambios.
No.
Ni en mi vida,
ni por allá arriba:
Dios
pronuncia
ex cátedra
la misma perorata;
la voluptuosidad de luces
ascendentes,
ex cátedra también,
pronuncia
una flatulencia prolongada.
IV
Observa: el cristal de una ventana
estalla (por la insolación nocturna);
un cráneo estalla también
a causa de los aullidos
oblícuos de concentraciones neo-nazis en Madrid.
Todo mundano,
banal.
Todo
en des-com-po-si-ción.
veure en la llum el trànsit de la llum".
(Art poética)
~Pere Gimferrer.
I
El fantasma (nada) que hay en mí
sale, en la noche, por la boca y cae al suelo
como el folio desde un aparador.
II
Se despliegan las sombras.
Los gatos
profieren sus mis y sus fas en las sombras
desplegadas de las calles ebrias de Madrid
III
Todo marcha igual.
No suceden cambios.
No.
Ni en mi vida,
ni por allá arriba:
Dios
pronuncia
ex cátedra
la misma perorata;
la voluptuosidad de luces
ascendentes,
ex cátedra también,
pronuncia
una flatulencia prolongada.
IV
Observa: el cristal de una ventana
estalla (por la insolación nocturna);
un cráneo estalla también
a causa de los aullidos
oblícuos de concentraciones neo-nazis en Madrid.
Todo mundano,
banal.
Todo
en des-com-po-si-ción.
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sábado, 10 de mayo de 2008
Vapor de letras
El sol pega bien esta noche.
Está pegando bien.
Todos los horrores de este mundo
están concentrados en las 2:15.
Ya pasó la media noche
Y los galápagos y monstruos
Vienen aquí a exhibir
Sus cuerpos en el potro.
Ya pasó la media noche
Y el sol está pegando pero bien.
Es perfecto ver tanto regocijo allá en el cielo,
Mientras aquí en la tierra se funden los polos
Y mueren niños de inanición.
Es perfecto oír música allá arriba,
Mientras aquí se escuchan bombas
Y después tan solo el llanto el llanto el llanto el llanto
Son las 2:15
Y el sol aún pega pero bien.
Está pegando bien.
Todos los horrores de este mundo
están concentrados en las 2:15.
Ya pasó la media noche
Y los galápagos y monstruos
Vienen aquí a exhibir
Sus cuerpos en el potro.
Ya pasó la media noche
Y el sol está pegando pero bien.
Es perfecto ver tanto regocijo allá en el cielo,
Mientras aquí en la tierra se funden los polos
Y mueren niños de inanición.
Es perfecto oír música allá arriba,
Mientras aquí se escuchan bombas
Y después tan solo el llanto el llanto el llanto el llanto
Son las 2:15
Y el sol aún pega pero bien.
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Vapor
Nix es la asesina
I.
el mar se cierne sobre el cielo
y sobre la tierra se cierne
el péndulo de la derrota
ese que nos contempla a todas horas
presiento que no hay nada más
que todo junto aquí
sin emitir sonido alguno
y que todo lo que
está junto no es más
que un puñado de arena
de toda aquella que soporta
nuestros cuerpos cuando llega
la muerte
II
nadie salvo la noche sabe como hundir
el puñal correctamente toda la noche
astillada quiere clavármelo en el pecho
y tengo miedo de no seguirme
de caminar por un crepúsculo y perderme
miedo de que al caer la noche
impunemente me apuñale la noche
y muera así en la noche
con su puñal clavado en mi pecho
ay maldita noche abyecta y asesina
el mar se cierne sobre el cielo
y sobre la tierra se cierne
el péndulo de la derrota
ese que nos contempla a todas horas
presiento que no hay nada más
que todo junto aquí
sin emitir sonido alguno
y que todo lo que
está junto no es más
que un puñado de arena
de toda aquella que soporta
nuestros cuerpos cuando llega
la muerte
II
nadie salvo la noche sabe como hundir
el puñal correctamente toda la noche
astillada quiere clavármelo en el pecho
y tengo miedo de no seguirme
de caminar por un crepúsculo y perderme
miedo de que al caer la noche
impunemente me apuñale la noche
y muera así en la noche
con su puñal clavado en mi pecho
ay maldita noche abyecta y asesina
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